AMPA, Fiestas

El día de los muertos

Bienvenidos al “Día de muertos” del Colegio Méjico. Por segundo año consecutivo celebramos en nuestro colegio el día de difuntos, día de muertos, para otros Halloween, para otros la víspera de todos los Santos. Lo bueno de un centro público es que la integración se convierte en un derecho además de una obligación, y los disfraces de nuestros hijos y profesores eran una muestra de todas las sensibilidades, lo cual es muy agradable. 

Curiosamente en esta mezcla de culturas, intentando transmitir los conocimientos de la celebración mejicana, los niños sí la asocian, te dicen “¡Méjico, catrinas!”, pues las han pintado y adornan las paredes y vallas de colores del centro mientras lo celebran. “Los esqueletos con gorro de Méjico”, y expresiones que los niños dicen, dejando claro que nuestra fiesta mejicana está presente.

El decorado creado por las madres y padres del año pasado decora también este año el colegio, piezas divertidas, tradicionales mejicanas, coloridas, flores de papel, giraldas de esqueletos…
Una felicitación a todos los padres/madres, maestras, ayudantes, por conseguir una cita divertida para todos los niños en un espacio de integración para todos ellos que finalmente sí transmite la idea original de la fiesta/luto mejicano tal como se pretende, es un curioso pequeño éxito.

Es la primera vez que tengo la oportunidad de ser “camarero calavera mejicana” y servir sanos zumos y desayunos nutritivos en vez de chuches, típico de Halloween y estas fechas, porque “les alimentan más unas buenas magdalenas, vamos al horno de aquí del barrio que son muy buenas, las tenemos encargadas a nombre del AMPA”. No dejaron ni una. Para beber tomaron zumos, del tiempo, estaban fresquitos y se compró de varios sabores para que todos pudieran elegir y tomar algo. Fue muy gracioso ver monstruitos pedirme zumo o magdalenas, todos me terminaban contando sus cosas, de qué iban disfrazados… Me encantó la oportunidad de ver a mi hija de cerca, con sus amigos, amigas, me presentaba a unos y otros, les ves en su entorno, es muy agradable pasar un rato con ellos, te aceptan rápido, se alegran de que vengas, tienen buen corazón y se les ve felices de estar juntos, en su salsa.

Animo a todos los padres y madres que puedan pasar esta experiencia si el tiempo lo permite, es una experiencia irrepetible y nuestra hija estaba muy contenta de vernos allí, igual que otros padres y madres que fuimos. Gracias por la experiencia de parte de la familia de María Mercedes. ¡Un abrazo!

Texto: Miguel A.
Fotos: Ada Maldonado

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