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Día del Libro. Introducción a la poesía.

El pasado Martes 23 de Abril, coincidiendo con el día del libro, por iniciativa propia, algunas madres y algún padre intentamos descubrir un poco la poesía a los pequeños de 3, 4 y 5 años.

Constó de una introducción a la poesía extraída principalmente de un libro de Luis García Montero: Lecciones de poesía para niños y niñas inquietos, junto con un par de estrofas de Gustavo Adolfo Bécquer. La intención de esta introducción era que los niños y niñas descubrieran la poesía y escucharan consejos para ser futuros poetas.

Después se recitaron un par de poemas:

Y finalmente declamamos todos juntos el Romance del Prisionero, de autor anónimo; el cuál forma parte del Romancero Viejo del siglo XV y que pertenece a la lírica popular.

A continuación os dejamos para la lectura la introducción comentada, así como éste enlace al blog de infantil donde se publicó un vídeo sobre el taller.

La atención y la imaginación de los pequeños y pequeñas fue un gran aprendizaje.

Os deseamos una feliz poesía.

Emi, Jana y Paco.

¿Qué es la poesía?

Es la manifestación de la belleza o del sentimiento a través de la palabra, ya sea en verso o en prosa.

¿Qué es poesía?, dices mientras clavas

en mi pupila tu pupila azul.

¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?

Poesía… eres tú.

La poesía está a veces en el rincón de la cocina, en el armario, en el espejo del cuarto de baño, en la calle que se ve desde la ventana o en las historias que nos cuentan nuestros amigos, nuestros padres o nuestros abuelos.

Por eso tenemos que hablar siempre de muchas cosas: del tiempo, de la imaginación, de las palabras, de la gente, de las ciudades, del mar. Y por eso debemos aprender siempre a mirar.

Para ser poeta, sobre todo hay que aprender a mirar.

Por una mirada, un mundo;

por una sonrisa, un cielo;

por un beso…¡yo no sé

qué te daría por un beso!

La poesía siempre nace de una mirada, porque las palabras mágicas, los juegos y los cambios de sentido son una forma especial de ver el mundo.

Los poetas son unos curiosos que han aprendido a mirar bien y a contar lo que han visto con sus propios ojos.

El mundo es muy divertido, nos atrapa como un juego porque cambia y se repite y vuelve a cambiar y vuelve a repetirse.

Lo que descubre un poeta una vez que ha aprendido a mirar se llama METÁFORA. Hay cosas que se parecen entre sí, podemos cambiar sus nombres, jugar con las imágenes, disfrazar el mundo que nos va entrando por los ojos.

Los cristales del invierno

sobre la tierra y las flores.

El hielo, la escarcha, el rocío recuerdan a los cristales. No sólo trata de encontrar parecidos, las metáforas también reflejan estados de ánimo con lo que miramos el mundo:

Si estamos tristes:

Las lágrimas del invierno

sobre la tierra y las flores.

Si estamos alegres:

El azúcar del invierno

sobre la tierra y las flores

Si nos sentimos cariñosos:

El algodón del invierno

sobre la tierra y las flores

 

¿Alguna vez habéis jugado a ser otra persona? Seguro que sí a ser un amigo, una amiga, ser vuestro padre, vuestra madre, vuestra profe…

Es un modo de conocerte mejor a ti mismo, de saber en qué te pareces a los demás y en qué te diferencias.

Podemos por ejemplo imaginarnos ¿Cómo se siente una niña? ¿Cómo se siente un niño? ¿Cómo se siente mi hermano pequeño? ¿Y un perro? ¿Cómo se siente? ¿Y un pájaro? ¿Una tortuga? ¿Un árbol?

Con las palabras ocurre lo mismo, cuando cambiamos una cosa por otra, aprendemos mucho del mundo, de los demás y de nosotros mismos.

Otra cosa que hacen los poetas es volver humano todo lo que ven y hablan de las cosas como si fueran personas:

El otoño es un señor muy serio, con una barba llena de hojas amarillas y un paraguas de color gris.

La primavera parece una mujer joven y llena de alegría con un vestido de flores.

Las piedras del parque se aburren mucho porque no pueden moverse y esperan una patada de cualquier niño para viajar de un sitio a otro.

Cuando los poetas hacen estas cosas de hablar de los animales y de las cosas como si fueran personas se llama PROSOPOPEYA

Otra cosa que hacen los poetas se llama METONIMIA. Es aplicar a una cosa el significado de lo que está cerca, cuando decimos me voy a beber un vaso de agua, no nos bebemos el vaso, nos bebemos el agua que está dentro.

Estoy enamorado

de aquellos ojos verdes

Enseguida entendemos que el poeta no está enamorado de los ojos verdes sino de la persona que tiene esos ojos verdes.

Los poetas necesitan pocas palabras para expresar sus sentimientos.

También usan la rima para llamar aún más la atención sobre lo que cuentan. Es como cuando dibujamos. A veces hacemos trazos fuertes (líneas gruesas) y otras veces líneas más finas.

Pues en la poesía haciendo que se repitan al final de las palabras los sonidos de las vocales y las consonantes: coche y noche, barco y charco. Tenemos la rima consonante que es la más fuerte (como cuando dibujamos líneas gruesas) y luego está la rima asonante como cuando dibujamos más suave, repetimos sólo las vocales: noche y hombre, barco y caballo

Otra cosa en la que los poetas se fijan mucho es en el tiempo.

¿Os dais cuenta que nos es la ropa la que se nos queda pequeña, sino que somos nosotros los que crecemos? Por el paso del tiempo las cosas cambian

¿O qué a veces deseamos que el tiempo pase volando (que los relojes corren como un caballo) cuando se acerca un cumpleaños de un amigo?

Y luego cuando estamos jugando y disfrutando en ese cumpleaños, ¿deseamos que el tiempo no pase o que ande al paso de una tortuga, lentamente, para poder disfrutar más del momento?

Aprender a mirar, significa también descubrir cómo pasa el tiempo sobre las cosas, cómo llega, cómo se va, como a lo largo de los años comienza un curso, otro se queda atrás nos vamos de vacaciones y regresamos al colegio con la tristeza o melancolía porque se acabaron las vacaciones.

Por el contrario nos llega una ilusión por volver a ver a nuestros amigos del cole, descubrir los nuevos libros y volver a empezar …

¿Os habéis fijado en lo tranquilos que están los bañadores durante el invierno escondidos en un rincón del armario? Lo mismo ocurre con las palabras y algunos recuerdos que están muy tranquilos en un rincón de la memoria, esperando que el poeta las busque.

Los escritores miran a veces con los ojos de la memoria.

El tiempo es una carretera de ida y vuelta por la que podemos viajar al futuro o al pasado, podemos imaginar que pasará mañana o recordar lo que sucedió ayer.

La palabra es lo más importante que tenemos, lo que podemos ofrecerle a los demás. Jugar con la ayuda de vuestras madres o vuestros hermanos a buscar palabras en el diccionario, algunas son rarisimas, otras divertidas, otras parecen un misterio.

Las palabras llegan a todos, sirven para que la gente se entienda en cualquier sitio. También pueden hacer en ocasiones mucho daño, se puede decir que son como un puñal, como una navaja, nos pueden herir y hacernos sentir tristes. Otras veces significan felicidad, nos pueden decir cosas agradables, declaraciones de amor, de amistad, explicarnos los misterios del mundo.

Es tan importante aprender a mirar como aprender a tener palabras para expresarnos y para eso tendréis que leer mucho o pedir que os lean hasta que aprendáis.

Y luego está la imaginación que inventa muchas cosas, coches nuevos, casas, regalos pero llega la realidad y casi siempre rompe todos los sueños como las olas del mar rompen los castillos de arena.

La poesía levanta castillos de arena y busca la imagen capaz de resumir una parte de nuestra vida, un tiempo, una manera de ser.

Y para que no lleguen las olas y derrumben esos castillos de arena que ha levantado la poesía, para que las palabras, no se las lleve el viento o se derritan como la nieve, los poetas, los escritores la dejan reflejada en papel.

Los seres humanos inventaron algunas cosas para que las palabras no desaparezcan: grabadoras, el cine… pero lo primero que inventaron fue la escritura.

Las palabras de la escritura pueden esperar años en un libro, en un periódico hasta que lleguen los ojos que las lean.

Se escribe para detener un poco el tiempo para llevar nuestra vida a muchos kilómetros y muchos años de distancia.

 

Referencias:

Lecciones de poesía para niños y niñas inquietos. Luis García Montero. 2000. Visor Libros.

Poemas. Gustavo Adolfo Bécquer. 1868. Varias editoriales.